reflexión importante no sobre el cine que vemos, sino sobre la forma en que lo vemos. No sé si a ustedes les pasa que oyen por la calle o que ustedes mismos piensen lo tedioso que es estar leyendo los subtítulos cuando vemos una película grabada en una lengua diferente de la propia y optamos, entonces, por ir a la taquilla y escoger aquella película que está doblada a nuestro idioma nativo.
Existen países, incluso, donde es prácticamente obligatorio que las películas que se proyecten en los mismos estén dobladas al idioma local.
Esto resulta en un absurdo y no es por discriminar a los analfabetos porque, vaya, los analfabetos dificilmente van al cine, sino por todo lo que perdemos al ver una película de esta forma.
El primero elemento importante que perdemos es la intención que el actor le da a cada diálogo, el trabajo que tuvo el actor para adentrarse en el personaje y que su tono de voz, su matiz, su fuerza fueran justamente los propios para caracterizar al personaje que esté interpretando en un momento dado. Y cuando vemos una película doblada tenemos que conformarnos con lo que los actores de doblaje nos dan, así sea una verdadera basura, sin ofender a dichos actores. Pero a su favor he de decir que en películas animadas hacen unos doblajes excelentes y de primerísimo nivel.

Otro elemento importante que perdemos cuando vemos cine doblado es la apreciación de una obra previamente escrita por el guionista, puesto que en el doblaje no se es literal, sino se reduce de acuerdo al movimiento de la boca porque frases largas en Japón pueden ser pequeñas al trabajarlas en Español o viceversa, lo que hace que se distorsione en gran medida el verdadero sentido de la narrativa cinematográfica.
Esto para que la próxima vez que vaya al cine y decida entrar a ver una película doblada lo piense dos veces. Yo sí recomiendo que vea las películas subtituladas o que si mucha flojera le da leer que aprenda un idioma nuevo, aquel que nos sirva para ver la mayor cantidad de películas sin tener que leer como lo es el Inglés o el Francés, claro que dependerá del gusto de cada quién.
Existen países, incluso, donde es prácticamente obligatorio que las películas que se proyecten en los mismos estén dobladas al idioma local.
Esto resulta en un absurdo y no es por discriminar a los analfabetos porque, vaya, los analfabetos dificilmente van al cine, sino por todo lo que perdemos al ver una película de esta forma.
El primero elemento importante que perdemos es la intención que el actor le da a cada diálogo, el trabajo que tuvo el actor para adentrarse en el personaje y que su tono de voz, su matiz, su fuerza fueran justamente los propios para caracterizar al personaje que esté interpretando en un momento dado. Y cuando vemos una película doblada tenemos que conformarnos con lo que los actores de doblaje nos dan, así sea una verdadera basura, sin ofender a dichos actores. Pero a su favor he de decir que en películas animadas hacen unos doblajes excelentes y de primerísimo nivel.

Otro elemento importante que perdemos cuando vemos cine doblado es la apreciación de una obra previamente escrita por el guionista, puesto que en el doblaje no se es literal, sino se reduce de acuerdo al movimiento de la boca porque frases largas en Japón pueden ser pequeñas al trabajarlas en Español o viceversa, lo que hace que se distorsione en gran medida el verdadero sentido de la narrativa cinematográfica.
Esto para que la próxima vez que vaya al cine y decida entrar a ver una película doblada lo piense dos veces. Yo sí recomiendo que vea las películas subtituladas o que si mucha flojera le da leer que aprenda un idioma nuevo, aquel que nos sirva para ver la mayor cantidad de películas sin tener que leer como lo es el Inglés o el Francés, claro que dependerá del gusto de cada quién.




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